La logia es el lugar donde trabajan los miembros de la Masonería. Descubre qué ocurre y cómo discurren esas reuniones.

En la logia, que también puede recibir el nombre de taller o templo, tienen lugar las Tenidas, que es como también se llaman las reuniones masónicas. En ellas no hay lugar para la improvisación; todo está regulado y preestablecido. Las intervenciones, el orden del día, la apertura y cierre de los trabajos, todo, tiene un orden y una secuencia. Esto no sería posible sin una dirección de los trabajos que se realizan.

Los Oficiales son los Hermanos que ayudan al Venerable Maestro en la dirección de la logia y en la correcta realización de los trabajos. El Venerable Maestro y su cuadro de Oficiales son elegidos por votación entre los Maestros de la propia Logia, cada año, y sus mandatos suelen estar limitados a un máximo de dos o tres años.

Las Constituciones de Anderson, que es uno de los textos fundamentales de la Masonería especulativa o moderna, ya en 1723 habla de los principios democráticos. Anderson dice: “Entre los masones, las preferencias no pueden fundamentarse más que en el mérito personal”; y añade: “Por está razón los Maestros e Inspectores deben ser elegidos teniendo en cuenta […] sus méritos personales”. Impresiona el carácter rompedor de estas afirmaciones en el año 1723. Se muestra con ello el espíritu profundamente democrático de la Masonería. Esta es la principal razón de la persecución que los masones han sufrido por las diferentes dictaduras.

El Venerable Maestro es quien preside la logia. Existe una ceremonia específica y solemne para su instalación, que enfatiza su importancia y la responsabilidad que asume en su mandato. Es el único que puede convocar las tenidas, tanto ordinarias como extraordinarias, y dirigir los debates. De su buen hacer depende la supervivencia de la logia.

En la Ceremonia de Instalación, que es algo así como la toma de posesión de los cargos, le es entregada una espada flamígera, símbolo del poder espiritual y un mallete, símbolo del poder temporal. Su autoridad es asumida por toda la logia. Se sienta simbólicamente en el Oriente, el lugar de la tierra por donde sale el Sol. Él representa la Sabiduría.

En la dirección de la logia, el Venerable es auxiliado por dos Oficiales, el Primer y Segundo Vigilante, quienes le ayudan en la labor de dirección. Juntos forman las Luces de Orden. El Primer Vigilante es el director de los Compañeros y guardián de la disciplina. El Venerable se dirige a él, en la instalación, recordando sus deberes. El Segundo Vigilante auxilia al Venerable en la dirección de los trabajos, y es el responsable de la importantísima función de instruir a los Aprendices de la logia. Al prestar juramento, el Venerable se dirige a él y le recuerda sus obligaciones. los símbolos del Segundo Vigilante son la Plomada y la Belleza.

En la logia, también existe la figura del Guarda-Templo, oficial que vela por la seguridad de las tenidas. Se sitúa en el Occidente, a la entrada del templo, y suele recaer en el pasado Venerable, que pasa así de dirigir los trabajos con toda la autoridad de la logia a un oficio muy importante: vigilar la entrada en el templo. Evidentemente, se trata de una labor con menos protagonismo, que expresa la total dignidad de cualquier trabajo bien hecho, así como la igualdad más absoluta. Su signo es una espada.

 

La logia como recreación del universo

La logia como recreación del universo tiene sus puntos cardinales con toda su carga simbólica. El sol se levanta por el este y se pone por el oeste: Ex oriente lux. El Oriente es el origen de la Luz. Dirigirse al Oriente es ir en la búsqueda de la Luz. El templo masónico hace referencia a los cuatro puntos cardinales, a los cuales conviene añadir la dimensión vertical: cenit-nadir. Es en este espacio cósmico-simbólico donde los Hermanos masones trabajan y luchan por ordenar el caos, en un intento de supervivencia interior. Ordo ab Chao.

Los diferentes oficios, los decorados y cada uno de los Hermanos asistentes a los trabajos, están ya fuera del mundo profano y se integran en este espacio sagrado. En el Rito Escocés Antiguo Aceptado existen diez oficios:

  1. Venerable: Es el presidente de la logia. Este oficio es fundamental para el funcionamiento de la logia, ya que su buen hacer se refleja directamente en los trabajos de la misma.
  2. Dos Vigilantes: Son los ayudantes directos del Venerable Maestro en la dirección de la logia.
  3. Orador: Es el Oficial encargado de que se respeten las normas jurídicas de la Masonería: usos y costumbres, las constituciones de Anderson, etc.
  4. Secretario: Es la memoria de la logia. Es el responsable de toda la actividad de secretaria y administrativa que genera la logia
  5. Tesorero: Es el Hermano que lleva las finanzas de la logia.
  6. Hospitalario: Oficial de la logia que se encarga de los actos de filantropía y de la situación de los hermanos: cuando están enfermos, les aqueja algún problema personal, etc.
  7. Experto: Prepara las ceremonias, vigila que estén todos los instrumentos y decoraciones necesarias para la celebración de la Tenida. Es responsable del cumplimiento del Ritual.
  8. Maestro de Ceremonias: Es el Oficial encargado de dirigir el movimiento de la teatralización del ritual. Su herramienta es un bastón con el que va marcando su paso dentro de la logia.
  9. Guarda-Templo: Es el Oficial encargado de la seguridad de las Tenidas. Su sitio es a la puerta del templo y empuña su espada presto a defenderlo de extraños.

Además existen otros dos oficios importantísimos: el Maestro de Banquetes, el Oficial encargado de la preparación de los ágapes y celebraciones, y el Maestro de Armonía, el Oficial encargado de la música que enfatiza los diferentes momentos de la ceremonia.